Vocal de Formación:

Tania Casas Perez:

La vinculación con la Hermandad forma parte esencial de su identidad, forjada al calor de una familia nazarena que, generación tras generación, le ha transmitido el amor y el respeto hacia los Sagrados Titulares. Su camino cofrade está profundamente marcado por ese legado familiar: su padre fue costalero del paso de María Santísima del Mayor Dolor, y su abuelo, como trompetero, acompañó durante años al Señor con su música, dejando una huella imborrable tanto en la historia familiar como en la memoria viva de la Cofradía.

Desde muy joven comenzó a participar activamente en la vida de Hermandad, saliendo como nazarena de luz y creciendo espiritualmente al amparo de los Titulares. Aquellos primeros años representaron el inicio de un compromiso que, con el tiempo, ha evolucionado hacia una mayor madurez, responsabilidad y vocación de servicio.

Hace dos años se incorporó al colectivo de ventas, desempeñando una labor constante para extender el mensaje y la devoción nazarena por toda la ciudad de Linares. En este ámbito ha aprendido el valor del esfuerzo discreto, del trabajo en equipo y del servicio silencioso, fundamentales en el funcionamiento diario de una Cofradía viva.

Actualmente, ejerce el cargo de Vocal de Formación dentro de la Junta de Gobierno, responsabilidad que asume con humildad y firme compromiso. Desde esta labor, centra sus esfuerzos en promover el crecimiento espiritual, humano y cofrade de los hermanos, convencida de que una Hermandad sólida se edifica sobre la formación, la vivencia de la fe y el testimonio constante de fraternidad.

Su vida cofrade no es únicamente una tradición heredada, sino una vocación asumida con conciencia, entrega y amor profundo a Cristo y a su Santísima Madre. Servir a su Hermandad constituye, y seguirá constituyendo, uno de los pilares fundamentales de su camino de fe.